POSICION DEL REINO DE ARABIA SAUDITA RESPECTO DEL TERRORISMO

El Reino de Arabia Saudita ha confirmado en múltiples oportunidades, por boca de sus altos dirigentes, su total rechazo, su condena y su denuncia del terrorismo de cualquier índole, porque esa posición está basada en su Constitución, que es la Palabra de Dios y de Su Mensajero (Paz y Bendiciones de Dios para él).

El Reino de Arabia Saudita está en contra del terrorismo y está dispuesto a colaborar con todas las naciones para combatirlo conjuntamente.

El Reino ha padecido el terrorismo hace algunos años, incluso antes de la agresión contra la Sagrada y Santa Mezquita, que fue una agresión contra la Casa de Dios y ha sido considerada como una de las más graves agresiones terroristas. Todo esto demuestra que la posición del Reino en contra del terrorismo no es una posición tomada recientemente, y tampoco es consecuencia de lo sucedido en los Estados Unidos.

La posición del Reino ha sido, es y será siempre, en lo que respecta al terrorismo, la de condena y denuncia de todos los tipos de terrorismo, ya que se consideran actos inmorales que los principios de la Religión Islámica rechazan.

La posición del Reino de Arabia Saudita se basa en los principios morales, las instrucciones de la Religión Islámica y la herencia humana y cultural de la Nación Árabe. Estos principios prohíben el asesinato de los civiles e inocentes, rechazan todas las clases de violencia y de terrorismo y proclaman la protección de los derechos humanos.

Todas las reglamentaciones y decisiones del Reino están basadas en el Generoso Corán y la Tradición del Profeta ( Paz y Bendiciones de Dios para él) que rechazan todo acto que no esté conforme con la Constitución Divina. Este es el punto de partida que toma el Reino para luchar contra el terrorismo y combatirlo bajo todas sus formas, por sus nefastas consecuencias, atentando contra inocentes y destruyendo las finanzas tanto públicas como particulares, además de crear un clima de miedo y de terror permanente en los seres humanos que se sienten inseguros e indefensos.

La Religión Islámica recomienda que se deben emplear todos los medios legales para cuidar y proteger esos derechos y exterminar las raíces de la sedición antes de que se agrave, basándose en los textos sagrados del Generoso Corán y la Tradición del Profeta, para que la justicia caiga con todo su peso sobre los terroristas y los violentos.

Los trámites que regulan los juicios de crímenes terroristas se basan en la grabación de las confesiones de los acusados, quienes deben ser entregados a la Justicia y juzgados según la Jurisprudencia Islámica que dictará la sentencia correspondiente.

El Reino de Arabia Saudita condena el terrorismo, cualquiera fuese su origen y sus objetivos y lo ha hecho en todos los congresos y conferencias internacionales.

El Reino condena enérgicamente y de una manera especial, lo ocurrido últimamente en los Estados Unidos de América y sus criminales consecuencias: asesinato de inocentes y siembra del terror entre los civiles, además de los enormes daños materiales.

El Reino de Arabia Saudita declaró oficialmente estar en plena disposición para incorporarse a los esfuerzos internacionales tendientes a combatir el terrorismo y colaborar eficazmente en el marco de ese esfuerzo colectivo internacional bajo la supervisión de las Naciones Unidas, que es la Organización en el seno de la cual están representados todos los Estados, con el fin de identificar la manifestación del terrorismo de todas las clases sin discriminación alguna y procurar por todos los medios conocer sus causas y tratar de erradicarlas de raíz para lograr de ese modo instaurar la seguridad y la estabilidad en el mundo. Esta es la posición que demuestra una política permanente e inmutable en contra del terrorismo internacional y sus ejecutores.

El Reino de Arabia Saudita fue de los primeros países que se opuso al terrorismo y sus manifestaciones, invitando a todos los países sin excepción a combatirlo eficazmente. El Reino continúa con sus esfuerzos para colaborar con la sociedad internacional para lograr definir esa terrorífica manifestación y tratar sus diversos aspectos y sus nefastas consecuencias sobre la estabilidad internacional.

El Reino de Arabia Saudita cree que sería un error no centrar esos esfuerzos en los verdaderos complotadores y organizadores de las operaciones del terror. También se le debe dar la importancia que merece a los objetivos de los terroristas, que consiste en provocar una ola de reacciones tendientes a sumar más apoyo a sus causas. La pretensión de los terroristas de que los actos de terror realizados tenían como objetivo hacer triunfar el problema palestino, al cual nunca ofrecieron ningún tipo de ayuda en el pasado, no es más que intentar explotar esa noble causa para lograr sus propios objetivos. Además, con esa pretensión esperaban hacer creer que la lucha sagrada de un pueblo contra la ocupación y la usurpación de su territorio estaba relacionada con los organizadores y ejecutores del terrorismo y sus crímenes.

El Reino de Arabia Saudita, en el marco de la campaña internacional para combatir al terrorismo, ha insistido siempre en la importancia y la obligación de resolver el conflicto palestino israelí, que es uno de los más graves motivos de la inestabilidad e inseguridad en la región.

El Reino de Arabia Saudita ha afirmado siempre su rechazo a participar en ninguna operación militar contra cualquier país árabe o islámico.

El Reino insiste sobre la obligación de unificar los esfuerzos internacionales con el objeto de combatir al terrorismo de cualquier clase, ya sea terrorismo de personas, grupos o estados..

El Reino considera que el ejemplo mejor y más efectivo, para tratar el tema del terrorismo, es el empleo de la razón, y que la lucha contra el terrorismo se lleve a cabo en diferentes campos, porque es así como se lo podrá erradicar. No se trata así sólo de perseguir a los ejecutores de los actos terroristas, sino también de buscar la manera de liquidar las bases sobre las que se sustenta el terrorismo, ya que éstas son las que ayudan a los terroristas a difundir su tergiversado pensamiento en la sociedad internacional. Y si el Reino insiste en apoyar la lucha contra el terrorismo internacional, de ninguna manera aceptaría que fuese una guerra declarada contra el Islam o los Musulmanes inocentes, que no tienen ninguna relación con el terrorismo.

El Reino, por su parte, despliega sus esfuerzos para demostrar que la lucha contra el terrorismo no puede entenderse de ninguna manera como un enfrentamiento entre las civilizaciones.

El Reino se opondrá a todo aquel que intente acusar de terrorismo al Islam, e insiste en no asociar el terrorismo con el Islam, para que no se produzca una ruptura entre el Mundo Islámico y Occidente, y para que eso no se convierta en un enfrentamiento entre religiones y civilizaciones

Los acontecimientos ocurridos en los Estados Unidos de América, y cualquier agresión de esa índole, como el secuestro de aviones, atemorizar a ciudadanos o asesinar a inocentes, sin derecho alguno, son crímenes claros y concretos que la Jurisprudencia Islámica no puede aceptar.

El ciudadano saudita condena y denuncia los actos criminales ocurridos en los Estados Unidos, y los considera un acto criminal del terrorismo. Así lo entiende el ciudadano saudita porque esa es su visión del terrorismo, basada en su magnífica herencia y legado, ya que la Ley Islámica rechaza y juzga con dureza todos los actos de violencia y terrorismo. Su sorpresa fue grande cuando fueron publicados los nombres de algunos supuestos sauditas acusados de haber tenido algo que ver con esos nefastos acontecimientos.

El Reino de Arabia Saudita insiste en cooperar con todas las naciones para impedir y combatir al terrorismo, en especial en el marco del intercambio de información.

No se debe permitir acusar a una religión, a una sociedad o a una raza de estar detrás del terrorismo, porque este nefasto fenómeno no tiene religión ni es propiedad de ninguna sociedad ni de ninguna raza. Muchos de los terroristas pertenecen a grupos, etnias y credos diferentes, y si algunos fueron convencidos o engañados para cometer actos terroristas, esos actos no pueden representar de ninguna manera la moralidad o los principios fundamentales de la sociedad a la cual pertenecen.

El Reino de Arabia Saudita apoya la obligación de trabajar en todos los niveles para combatir al terrorismo, pero con medios que no se contradicen con los principios de la Carta de las Naciones Unidas. También llama la atención de todos los Estados para que tomen las medidas legales internas, regionales o internacionales necesarias para la eliminación del terrorismo y aplicar las sentencias de la ley internacional y las decisiones internacionales referentes a la comisión de actos de terrorismo, su financiamiento, incitación, participación y protección de los que cometen actos de terrorismo. El Reino insiste sobre la importancia de tomar medidas estudiadas con precisión en este marco.

El Reino insiste sobre la importancia de distinguir y no permitir vincular el terrorismo, el asesinato de inocentes y el atentado contra sus propiedades, con el derecho de los pueblos a la autodeterminación y la lucha contra la ocupación extranjera de sus territorios, como el caso de los pueblos de Palestina y del Líbano, que defienden sus vidas y luchan por sus soberanías, contra la ocupación y la agresión israelí y extranjera. Esos son derechos inalienables garantizados por la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

Es necesario distinguir entre los actos condenables que han cometido y siguen cometiendo los terroristas y lo que pregona el Islam para respetar la vida humana, sus pertenencias, sus seguridad, su dignidad y su derecho a vivir en seguridad y estabilidad.

El Reino de Arabia Saudita afirma que hasta el momento, las autoridades sauditas no han encontrado ningún indicio que demuestre que la financiación de las organizaciones terroristas tenga su origen en el Reino. Y si en algún momento se descubriese algún indicio en ese sentido, el Reino no permitiría de ninguna manera ser un puente de tránsito para apoyar las agresiones que cometen las organizaciones y los grupos terroristas. El Reino en ese caso tomaría las medidas legales pertinentes y necesarias para tratar el problema según las leyes en vigencia. Aquí también habría que distinguir entre las ayudas humanitarias que se llevan a cabo a través de organizaciones internacionales o regionales, y de las cuales se benefician muchos inocentes y necesitados y el apoyo y financiamiento de los atentados que cometen las organizaciones terroristas. Todos los esfuerzos para controlar, vigilar y asegurarse de que esas ayudas humanitarias lleguen a su verdadero destino, requieren del empleo de esfuerzos internacionales conjuntos y de la coordinación entre los estados interesados en el tema.

El régimen bancario vigente en el Reino es libre, y todo beneficiario puede sacar o transferir sus fondos a través de cualquier medio elegido. Este régimen es similar a los regímenes bancarios utilizados en los países más desarrollados, y en especial los estados de Occidente. Pero lo que sí se debe hacer es asegurarse de que esos capitales transferidos a otro país sean utilizados para fines legales. El Reino no puede seguir la ruta de esos capitales o transferencias fuera de sus fronteras. Por eso, la cooperación internacional en este aspecto es de extrema importancia, para poder poner fin a estas facilidades de movimientos de capitales que podrían beneficiar a las organizaciones terroristas.

El Reino de Arabia Saudita, conjuntamente con los Estados Árabes que componen el Consejo de Cooperación del Golfo Arábigo, han trazado una estrategia de seguridad para combatir al terrorismo. El Reino firmó el 22/04/1998, en presencia de los Ministro Árabes de Interior y de Justicia, la Convención Árabe para combatir al terrorismo, cuyo artículo segundo, inciso a) expresa: “No se puede considerar como acto criminal la lucha (aún cuando fuera lucha armada) contra la ocupación y agresión extranjera para la liberación y la autodeterminación según los principios de la Legalidad Internacional. La defensa de la integridad territorial de cada uno de los estados árabes, es un acto que garantizan las leyes internacionales”.

El Reino ratificó el acuerdo de la Organización de la Conferencia Islámica para combatir el terrorismo en el año 1421 H.

El Reino firmó y ratificó varios Acuerdos y Convenciones Internacionales emanantes de la Naciones Unidas, entre ellos:

Convención contra el crimen y los actos cometidos a bordo de los aviones (Tokio – 1963).
Convención para combatir el secuestro de los aviones (La Haya – Diciembre 1970).
Convención para combatir los actos ilegales contra la seguridad de la aviación civil (Montreal 1971).
Convención Internacional contra la toma de rehenes (Asamblea General de las Naciones Unidas (Diciembre 1979).
Protocolo para combatir la violencia en los aeropuertos utilizados por la aviación civil internacional, es complemento de la Convención para combatir los actos ilegales contra la aviación civil (Montreal 1998).
Convención para distinguir los explosivos plásticos, con el objeto de descubrirlos (Montreal 1991).







 

 



TITULOS DE LOS DIARIOS SAUDITAS

 

El Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas analiza con el Vicepresidente Indonesio la situación en Palestina e Irak

El Príncipe Sultan inaugura un centro especializado en cateterismo

El Ministro del Interior auspicia una conferencia sobre “los derechos humanos en la paz y en la guerra”.


 




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